Capricornio
Todos los manuales de Astrología citan
al signo de Capricornio de forma dual, Capricornio/Cabra, lo cual le da
un significado emblemático que se conserva aún intacto; por ejemplo,
para los antiguos hebreos la Cabra personificaba a la culpa que era
necesario expiar y anegar por medio de una ofrenda universal, de un
chivo expiatorio que debería ser sacrificado para redimir a toda la
humanidad.
En la selección de animales del arte popular,
se le asigna a la Cabra el puesto número dieciséis; su pictograma
aparece entre la figura del Unicornio y la figura del Buey.
Esto es importante constatarlo, puesto que en el
simbolismo animal, el orden en el que estos aparecen, indica una cierta
jerarquía y correspondencia cuyo significado nos lleva a la más plena
comprensión de los distintos sistemas de agrupaciones zoológicas.
En las carrozas simbólicas que describen
procesiones de animales, aparece la Cabra entre el Jabalí y el Cisne,
lo cual significa la neutralización de una energía no racionalizada,
ni sometida a voluntad o mandato algunos, que estaría representada por
el Jabalí, y la captación de la profundidad de los instintos, que
detentaría la hermosa figura del Cisne.
La significación emanada de aquellas figuras,
de aquella fauna fabulosa, que se encuentra en las marcas de papel, tan
frecuentes por todo Occidente a partir del siglo XIII, nos remite a un
origen onírico, simbólico y hasta místico.
Prestigiosos psicólogos de nuestra época, por
ejemplo Jung, han estudiado tales hechos y sus connotaciones; de esta
manera interpretan la representación de los diversos y numerosos
animales como un simbolismo del instinto de fuerza y de grandeza, de
poder y de gloria que se encontraría en el estrato del inconsciente:
cuanto más primitividad existiere en el animal, más profundo será el
estrato del inconsciente.
Parece ser que en el planisferio esotérico, el
signo de Capricornio es un primer principio articulatorio y
representativo de la servidumbre material, y representaría, no
obstante, la regeneración y el renacer; la llamada piedra de Onice sería
la piedra mística de esta constelación de Capricornio.
Los capricornio no presumen de nada,
simplemente actúan de acuerdo con su sentimiento.
Los capricornio no potencian la posesión o la
entrega ajena, no necesitan tales seguridades porque ellos están
seguros de lo que hacen y de por qué lo hacen, no son
"donjuanes" que necesiten reafirmarse con el nuevo o la nueva
amante y que tengan que exhibirle/la delante de conocidos para confirmar
su valía y su éxito.
Así, si un capricornio que parezca responder a
lo que el signo le exige, le confiesa su amor, no le debe quedar otro
remedio que creer, a pies juntillas, sus palabras y aceptar tal
declaración como una verdad sin resquicios de conquista ni asomos de
halago para conseguir algún otro objetivo escondido detrás de lo
declarado.
Los capricornio suelen ser personas muy prácticas,
nada dadas a ensoñaciones ni a misterios, así que son realistas y esta
es una buena, muy buena cualidad para enfrentarse a las obligaciones y
complicaciones del trabajo diario y continuado, aquel que se debe
mantener a un ritmo igualado si se quiere que pueda llegar a su remate y
coronación, es decir, a su finalización pero con éxito, no sólo
cumpliendo los mínimos exigidos.
SIGNO
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Cardinal y Negativo
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ELEMENTO
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Tierre
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PLANETA
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Saturno
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METAL
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Plomo
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